Diagnóstico de situación
Punto de partida con datos. Resultados de los últimos doce meses, restricciones del negocio y posición frente al sector.
Servicio 03 · Por área
Hojas de ruta que alinean objetivos de negocio con acciones medibles en el corto y medio plazo. Cada tarea tiene dueño, fecha y criterio de éxito. Si algo no se puede medir, no entra en el plan.
Roadmap · KPIs · OKRs · Workshops
Una estrategia es una hipótesis. Un plan es el calendario, el presupuesto y las personas que la convierten en algo.
Planes estratégicos es el servicio que convierte objetivos difusos en una hoja de ruta con fechas. Trabajamos con la dirección y con los responsables de área para acordar qué entra, qué se descarta y qué se aplaza. El resultado es un documento que se puedeIR revisando trimestre a trimestre, no un PDF bonito que se guarda y no se vuelve a abrir.
Va dirigido a empresas que tienen objetivos pero no un plan para llegar a ellos, o que tienen plan y nadie lo ejecuta porque cada área trabaja con su propia agenda. También funciona como fase previa a un plan de crecimiento o a una auditoría 360º, porque obliga a poner números sobre la mesa antes de decidir la inversión.
Todo lo que sale del proceso se puede imprimir, repartir y usar en una reunión de seguimiento.
Punto de partida con datos. Resultados de los últimos doce meses, restricciones del negocio y posición frente al sector.
Entre tres y cinco objetivos anuales con resultados clave asociados. Ambiciosos en la ambición, verificables en el seguimiento.
Iniciativas con inicio, fin, responsable, presupuesto y dependencias. Cada trimestre tiene un resultado esperado.
Los indicadores que revisaremos y su frecuencia. Pocos, con responsable de lectura y una regla clara de alerta.
Sesión de trabajo con tu equipo para repartir responsabilidades y detectar los puntos donde nadie se siente dueño.
Calendario de seguimiento trimestral y formato de revisión. El plan se actualiza con datos, no con ganas.
El proceso cabe en un trimestre. Suficiente para alinear de verdad, corto para que no se evapore por el camino.
Reunimos datos de los últimos doce meses y una lista de lo que ya se intentó. Antes de la primera sesión ya tenemos contexto real.
Taller de dirección para fijar objetivos y prioridades. Ponemos por escrito lo que no vamos a hacer, que suele ser la parte más útil.
Traducimos los objetivos en iniciativas con fechas, presupuesto y responsables. Cada una con un criterio de éxito escrito.
Revisión trimestral con el mismo formato, actualizando el estado de cada iniciativa y reasignando lo que no avanza.
Se contratan juntas o por separado. El roadmap trimestral y la definición de OKR son el núcleo habitual.
Iniciativas ordenadas por trimestre con inicio, fin, responsable, presupuesto y resultado esperado en cada bloque.
Ver detalleObjetivos anuales y resultados clave asociados, más los indicadores de seguimiento y su regla de alerta.
Ver detalleSesión facilitada para ordenar prioridades y repartir responsabilidades entre áreas sin convertirla en una reunión más.
Ver detallePlan anual por canal y por campaña, con presupuesto, calendario y criterios de revisión a mitad de año.
Ver detalleMétodo para decidir qué iniciativas entran primero cuando no caben todas, con criterios explícitos y sin decisiones implícitas.
Ver detalleLo que preguntan dirección y equipo cuando se plantea un plan de doce meses.
Cuéntanos tu casoLa estrategia explica qué vas a hacer y por qué. El plan explica cuándo, con qué dinero, con qué personas y con qué criterio de éxito. Una estrategia sin plan se queda en un documento de buenas intenciones; un plan sin estrategia es una lista de tareas que nadie sabe por qué están ahí. En la práctica trabajan juntas. La estrategia da el criterio para priorizar y el plan convierte esa prioridad en calendario.
Sí. El ciclo natural de un plan de marketing y de una hoja de ruta es el trimestre, porque es el horizonte más corto en el que se pueden corregir decisiones. Dentro de cada trimestre se define qué tiene que haber ocurrido y con qué número. Puede que en tu sector el ciclo relevante sea el semestre o el mes, y en ese caso adaptamos el corte. Lo importante es que exista un punto regular de revisión.
No siempre. El taller de alineación tiene sentido cuando hay varias áreas, objetivos que se pisan o historia previa de conflicto de prioridades. Si la decisión está clara y la ejecución es de un solo equipo, podemos hacer el plan en tres reuniones más cortas y ahorrarte la sesión presencial. En cualquier caso necesitas a las personas que van a ejecutarlo, no solo a quien firma. Un plan elaborado sin ellos no se cumple.
Tu equipo, con el acompañamiento que acordemos. Podemos redactar el plan, facilitar los talleres y poner el sistema de seguimiento, pero la ejecución y las decisiones del día a día son vuestras. Cuando el equipo es pequeño y no tiene banda interna, también podemos ejecutar directamente las iniciativas incluidas en el plan. Lo hablamos antes de empezar, porque cambia el alcance, el precio y las expectativas.
Con los KPI definidos en el propio plan y con una revisión trimestral comparando resultado contra objetivo. Si el resultado no llega, revisamos la hipótesis antes de la estrategia es puede que la acción estuviera bien pero mal dimensionada. También medimos lo que no debería ocurrir, como la subida del coste de adquisición o la caída del margen. Un plan que solo mira los números que le salen bien no sirve para decidir.
El plan tiene un apartado explícito de supuestos y un criterio de revisión. Si cambia algo relevante, se actualiza en el siguiente corte trimestral y se deja por escrito qué cambió y qué decisiones se tomaron. No esperamos a diciembre para reaccionar. Lo que sí prometemos es una revisión con los datos actualizados y el mismo formato de siempre, para que el ajuste sea rápido y quede documentado.
Conceptos usados con precisión, con enlace al diccionario de servicios para ver la definición desarrollada.
Objetivo y resultados clave. Un objetivo cualitativo ambicioso y unos resultados medibles que dicen si se ha llegado.
Indicador que se revisa periódicamente para saber si el plan avanza en la dirección correcta.
Secuencia de iniciativas con fechas y dependencias. Comunica qué se hará, en qué orden y cuándo.
Pequeña empresa. El plan se adapta a su tamaño, sin burocracia que ahoga y con foco en las dos o tres palancas que importan.
Criterio explícito para decidir qué entra antes cuando no caben todas las iniciativas. Sin criterio, decide quien grita más fuerte.
Documento de doce meses que traduce objetivos en acciones con presupuesto y responsables. Se revisa por trimestres.
Si tu plan actual no se está ejecutando, la conversación empieza por entender por qué. Reserva media hora y lo vemos.